Con inmensa alegría anunciamos que la Fundación Charlene continúa extendiendo su misión de amor y servicio. Nuestra familia misionera ha sido acogida oficialmente por la Parroquia Santo Domingo Savio, ubicada en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, Venezuela, iniciando un nuevo camino de evangelización, caridad y servicio junto a esta comunidad parroquial.
Como parte de este nuevo comienzo, la misionera María Fernanda León, enviada desde la misión en Colombia, viajó nuevamente a Venezuela para acompañar este importante proceso de integración entre la Fundación Charlene y la Parroquia Santo Domingo Savio. Su presencia permitió fortalecer este nuevo vínculo misionero, acompañando la formación de los voluntarios, la organización de las primeras acciones pastorales y el inicio de esta obra de evangelización y servicio.
Este proceso también ha contado con el valioso acompañamiento del Diacono Vicente Blanco, fundador de la Fundación Charlene, quien desde Estados Unidos ha impulsado y acompañado este nuevo proyecto con gran entrega y compromiso. Su constante esfuerzo por gestionar recursos, abrir nuevas oportunidades para la misión y hacer posible que la caridad llegue a más comunidades ha sido fundamental para que esta nueva sede pueda comenzar a dar sus primeros pasos. Su servicio refleja el espíritu de una Iglesia que, aun desde la distancia, permanece unida para llevar el amor de Cristo a quienes más lo necesitan.
El pasado 7 de julio vivimos un momento lleno de esperanza al realizar el primer encuentro de formación para los voluntarios de esta nueva misión. La respuesta de la comunidad fue verdaderamente alentadora: numerosos feligreses acudieron con el deseo de poner sus manos, su tiempo y sus talentos al servicio de Dios y de los hermanos más vulnerables.
Esta parroquia se encuentra rodeada de sectores con importantes necesidades sociales. Gracias al trabajo realizado por la comunidad parroquial, se identificó un significativo número de niños y familias que podrán beneficiarse de los programas que la Fundación Charlene desarrollará en esta nueva sede. Entre ellos se encuentran jornadas de alimentación, atención médica, actividades recreativas y espacios de evangelización que buscarán sembrar esperanza, fortalecer la fe y acompañar integralmente a cada persona.
Todo este trabajo se llevará a cabo en estrecha comunión con el párroco, el padre Carlos Hayinzon, quien ha acogido con entusiasmo esta misión y se ha convertido en un aliado fundamental para hacer realidad este proyecto pastoral y social al servicio de la comunidad.
Asimismo, damos una cálida bienvenida a Florgelis Loren, quien asumirá la coordinación de esta nueva misión. Su entrega, compromiso y amor por el servicio, junto al valioso equipo de voluntarios que la acompañará, serán un pilar para que esta obra crezca y dé abundantes frutos.
Las primeras acciones incluirán la visita y acompañamiento a los enfermos, llevando consuelo, cercanía y la presencia amorosa de Cristo a quienes atraviesan momentos de dificultad. También se iniciarán programas de alimentación, jornadas médicas y actividades de evangelización dirigidas especialmente a los niños y familias más vulnerables del sector.
Hoy damos gracias a Dios porque la semilla de la caridad continúa expandiéndose. Cada nueva misión representa una oportunidad para transformar vidas, fortalecer a las parroquias que nos abren sus puertas y caminar de la mano de nuestros sacerdotes para hacer presente el amor misericordioso de Cristo allí donde más se necesita.
Pedimos a toda nuestra familia misionera y a quienes siguen esta obra que nos acompañen con sus oraciones por esta nueva misión en Santo Domingo Savio. Asimismo, invitamos a todas las personas que deseen colaborar con su tiempo, sus talentos, su profesión o sus recursos a unirse a esta obra de amor. Siempre habrá un lugar para quienes quieran convertirse en instrumentos de esperanza y caridad.